Hoy se cumplen 71 años de la muerte de Antonio Machado y 25 años de la de Salvador Espriu. Fallecieron un 22 de Febrero pero tienen en común muchas más cosas: los dos lucharon por engrandecer sus respectivas lenguas, por su cultura y por la libertad.
Nos dejaron el inmenso regalo de sus palabras y quizás he titulado mal esta entrada porque algunos poetas nunca mueren.
Espriu descansa en el cementerio de Arenys su mítica Sinera y Machado en Colliure lejos de su Sevilla natal pero para mí está bien, porque uno es de donde nace pero también de donde muere...
SOLEDADES XVI
Nos dejaron el inmenso regalo de sus palabras y quizás he titulado mal esta entrada porque algunos poetas nunca mueren.
Espriu descansa en el cementerio de Arenys su mítica Sinera y Machado en Colliure lejos de su Sevilla natal pero para mí está bien, porque uno es de donde nace pero también de donde muere...
SOLEDADES XVI
Siempre fugitiva y siempre
cerca de mí, en negro manto
mal cubierto el desdeñoso
gesto de tu rostro pálido.
No sé a dónde vas, ni dónde
tu virgen belleza tálamo
busca en la noche. No sé
qué sueños cierran tus párpados
ni de quién haya entreabierto
tu lecho inhospitalario.
Detén el paso belleza
esquiva, detén el paso.
Besar quisiera la amarga,
amarga flor de tus labios.
VERSOS, ENLLÀ DEL CAMÍ
D’un vell color de plata
jo voldria que fossin
els meus versos: d’un noble,
antic color de plata.
Davant la mort, que porta
secrets senyals del rostre
que jo veig en mirar-me,
cerco amb ells extingides
veus del mar, pas de núvol,
les distants primaveres.
Trist i lliure, camino,
davant la mort que em mira,
a la llum, per la plata
antiga dels meus versos.









